La anestesia

La anestesia (del griego anaiesthesia que significa insensibilidad) es cualquier procedimiento que elimina la sensibilidad, generalmente dolorosa, de una parte o de todo el cuerpo, mediante el empleo de sustancias anestésicas.

La elección del tipo de anestesia la hace el anestesiólogo tras consultar con el cirujano y realizar la visita preanestésica al paciente.

Existen tres tipos principales de anestesia:

1.- Anestesia local: Sólo se elimina la sensibilidad dolorosa de una pequeña zona del cuerpo, generalmente la piel.

2.- Anestesia locorregional: Se elimina la sensibilidad de una región o de uno o varios miembros del cuerpo. Puede ser:

   a) troncular de un nervio o plexo nervioso

   b) raquídea actúa bloqueando el impulso doloroso a nivel de la médula espinal, puede ser:


- intratecal o raquídea se perfora la duramadre y aracnoides, y se introduce el anestésico en el espacio subaracnoideo mezclándose con el líquido cefaloraquídeo.

   c) regional intravenosa mediante compresión se vacía de sangre un miembro y se ocluye con un torniquete, rellenándolo posteriormente con una solución de anestésico local inyectada por vía venosa, se produce la anestesia de ese miembro sin que el anestésico local llegue a la circulación general, gracias al torniquete.

3.- Anestesia general: se duerme todo el cuerpo mediante la administración de fármacos por vía intravenosa, inhalatoria o por ambas a la vez. Actualmente se realiza combinación de varias técnicas en lo que se llama anestesia multimodal. La anestesia general persigue varios objetivos:

 

Analgesia o abolición del dolor, para lo que se emplean fármacos analgésicos.

Protección del organismo a reacciones adversas causadas por el dolor, como la reacción vagal, para ello se emplean fármacos anticolinérgicos como la atropina y otros.

Pérdida de consciencia mediante fármacos hipnóticos o inductores del sueño, que duermen al paciente, evitan la angustia y suelen producir cierto grado de amnesia.

Relajación muscular mediante fármacos relajantes musculares, para producir la inmovilidad del paciente, reducir la resistencia de las cavidades abiertas por la cirugía, y permitir la ventilación mecánica mediante aparatos respiradores que aseguran la oxigenación y la administración de anestésicos volátiles en la mezcla gaseosa respirada.

Algunos de los fármacos empleados en la anestesia tienen efectos analgésicos e hipnóticos a la vez, como ocurre con los anestésicos inhalatorios o volátiles.

 Fármacos empleados en anestesia

  1. Relajantes musculares: Como derivados del curare (atracurio, vecuronio, norcuronio, mivacurio, cisatracurio) y succinilcolina.

  2. Opioides: Pueden ser derivados de la morfina como opioides sintéticos como fentanilo, meperidina, alfentanilo y remifentanilo.

  3. Agentes anestésicos: Por vía intravenosa se utilizan propofol, tiopental, etomidato y ketamina. Por vía respiratoria se emplea el halotano, isoflurano, desflurano, sevoflurano y el óxido nitroso.

  4. Otras sustancias: son anticolinérgicos como la atropina, benzodiacepinas como el midazolan o el diacepam y anticolinesterásicos como la neostigmina que revierten el efecto de los relajantes musculares.

Control y vigilancia del paciente durante la anestesia

Todos los pacientes anestesiados, sea cual sea el tipo de anestesia deben ser estrechamente controlados durante este período. Los controles incluyen monitorización cardíaca, en la mayoría de los casos; control frecuente de las constantes vitales; realización de gasometrías arteriales en pacientes con patología pulmonar y de cirugía de alto riesgo; determinación de la PVC y del balance hídrico en intervenciones donde se producen pérdidas hemáticas significativas; valoración de las pérdidas hemáticas por medio de la cuantificación de la sangre presente en aspiradores y gasas. En pacientes sometidos a anestesia locorregional es importante proporcionar apoyo físico y psicoemocional durante toda la intervención, procurando mantener un entorno tranquilo y relajado.

Traslado del paciente a la unidad de reanimación postquirúrgica

El paciente está en una condición crítica en el período del postoperatorio inmediato. Un traslado realizado de forma inadecuada, puede desencadenar graves complicaciones para el paciente, que pueden ir desde una hipotensión severa a una parada cardiorrespiratoria. Es importante tener en cuenta la vulnerabilidad del paciente durante este período y su incapacidad total o parcial para colaborar en su traslado. Los pacientes sometidos a anestesia general, suelen ser extubados en el mismo quirófano, por el anestesiólogo. Éste antes del traslado comprueba la permeabilidad de las vías respiratorias, aspira las secreciones nasofaríngeas y coloca un tubo de Mayo o guedel para evitar desplazamientos de la lengua que pueden producir obstrucción de las vías respiratorias.

Sea cual sea el tipo de anestesia administrado, no se trasladará el paciente de la mesa de quirófano a la camilla hasta que no lo indique el anestesista. Al mover al paciente habrá que proceder con sumo cuidado, se necesitarán al menos cuatro personas, deberán evitarse los movimientos bruscos y las posiciones incorrectas, y se deberán controlar los desplazamientos de las extremidades superiores e inferiores, y también las vías endovenosas, sondas, catéteres, drenajes, etc., para evitar desplazamientos, obstrucciones o arrancamientos. Si no está contraindicado el paciente será colocado en posición de decúbito supino, con la cabeza ladeada para prevenir la broncoaspiración. Una vez en la camilla el paciente debe ser cubierto con mantas y se le deben aplicar las medidas de seguridad en cuanto a bandas de fijación y barandillas laterales para prevenir accidentes durante el traslado del paciente.

El paciente, independientemente de que sea acompañado por el anestesiólogo u otros facultativos, deberá ser asistido en el traslado por una enfermera para asegurar la continuidad de los cuidados, ayudar al anestesista y pasar verbalmente el parte de incidencias a la enfermera de la unidad de Reanimación. El traslado del paciente, de la camilla a la cama de Reanimación, se realizará teniendo en cuenta las medidas descritas anteriormente.

Anestesia Epidural

Método que consiste en inyectar un anestésico local en el espacio epidural de la porción media e inferior de la columna para insensibilizar los nervios del tórax y la mitad inferior del cuerpo. La anestesia epidural se puede combinar con una anestesia general ligera. Habitualmente se suele dejar introducido un catéter en el interior del espacio epidural con el fin de poder administrar más anestésico sin realizar una nueva punción.

La identificación del espacio se realiza mediante suero fisiológico o aire, con la técnica de pérdida de resistencia o gota pendiente. El nivel alcanzado dependerá del nivel de punción, del tipo de anestésico utilizado, de la concentración y volumen administrado, de la posición del paciente, embarazo, y de la edad y altura del paciente. Antes de la administración de cada dosis debe aspirarse siempre.


La analgesia epidural consiste en inyectar en el espacio epidural sustancias analgésicas o soluciones diluidas de anestésicos locales para obtener una remisión del dolor. Sus aplicaciones comprenden la analgesia postoperatoria, la analgesia durante el parto y el alivio del dolor provocado por un cáncer cuando no responde ante ninguna otra medida analgésica.

Anestesia General

Se define la anestesia general como un estado reversible de depresión del sistema nervioso central, que se caracteriza por la hipnosis (pérdida de conciencia), analgesia (pérdida de sensibilidad), relajación muscular (pérdida de la motilidad) y protección neurovegetativa (pérdida de la actividad refleja).

El anestesista es la persona encargada de inducir y mantener la anestesia general mediante una serie de medicamentos inyectados por vía intravenosa y/o inhalados. También está a cargo de la valoración preanestésica de los pacientes, de su seguridad durante las operaciones y de su recuperación en el periodo postanestésico.

Dependiendo de la vía de administración de los agentes anestésicos, la anestesia general, puede ser inhalatoria, endovenosa y mixta (cuando se utilizan ambas vías).

Fases:

El material que la enfermera debe preparar es:

Jeringas: 2, 5, 10 (x2), 20

Agujas I.V (x4)

Llave de tres pasos + avocat

Electrodos

Laringo + 2 palas

Mascarilla

Tubo endotraqueal + fiadores o mascarilla laringea

Filtro + gusano

Tubo Guedel

Sonda aspiración

Sonda nasogástrica

Atropina

Propofol

Anestesia Local

Pérdida de sensibilidad en una región limitada del cuerpo de una persona para evitar dolores durante las exploraciones, los tratamientos y las intervenciones quirúrgicas. Se realiza administrando productos que interrumpen durante un tiempo la actividad de las fibras nerviosas que transmiten las sensaciones dolorosas.

En las intervenciones de cirugía menor (sutura de heridas pequeñas), se suele producir la anestesia local inyectando directamente el anestésico en la zona a manipular. Cuando hay que anestesiar una zona mayor, o cuando la anestesia local no se infiltra lo suficiente en los tejidos, se puede recurrir al bloqueo nervioso. Para lograr un bloqueo nervioso se infiltra el anestésico en un punto alejado de la zona a tratar (p.ej.: se puede anestesiar la mano con una infiltración a la altura del codo, bloqueando los nervios cubital y mediano). Esto se conoce como anestesia regional.

Algunas partes del cuerpo que son permeables a los anestésicos locales pueden anestesiarse aplicando éstos directamente sobre la zona a tratar.

Anestesia Raquídea

Método para bloquear las sensaciones dolorosas antes de que alcancen al sistema nervioso central, que consiste en inyectar un agente anestésico en el espacio subaracnoideo. El agente anestésico entra en contacto con el líquido cefalorraquídeo del canal medular. Esta técnica se utiliza principalmente para las intervenciones quirúrgicas que se realizan en la parte inferior del abdomen y en las piernas.

El nivel analgésico y anestésico dependerá del nivel de punción, del tipo de anestésico local (baricidad), de la dosis y del volumen administrado, de la posición del enfermo en el momento de la punción y en los minutos siguientes, de las curvaturas espinales y de la edad y altura del paciente.

El proceso se lleva a cabo introduciendo una delgada aguja entre dos vértebras de la parte inferior de la columna vertebral para introducir un agente anestésico hasta el líquido cefalorraquídeo, que rodea a la médula espinal y sus raíces nerviosas. Como los nervios que nacen de la médula espinal están bañados en líquido cefalorraquídeo, absorben el agente anestésico. La posición de la aguja de inyección y la inyección del agente anestésico local determinan la zona del cuerpo que queda anestesiada.