EL SERVICIO DE PSIQUIATRÍA

Concepto de psiquiatría

Entendemos por psiquiatría aquella rama de la medicina que tiene por objeto el estudio, diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades mentales, así como de ciertos trastornos de la personalidad y la conducta. También trata de evitar y poner remedio a ciertas variantes psíquicas anormales.

Entendemos como anormal a lo que se desvía de la normalidad. Se considera como normal lo que coincide con el término medio y como anormal lo que se desvía apreciablemente de éste hacia arriba o hacia abajo (en términos estadísticos).

Hasta hace poco tiempo, toda la atención sanitaria estaba centrada en la enferme­dad; actualmente, el énfasis se sitúa cada vez más en la promoción y prevención de la salud. La definición de la OMS sobre la salud deja claro que el estado mental forma parte de la idea de salud de las personas y de las sociedades.

Según la OMS, se define la salud como el estado completo de bienestar físico, psíquico y mental, y no solamente la ausencia de enfermedades.

¿Es posible tener un adecuado nivel de salud sin salud mental?, la respuesta es claramente negativa. A pesar de ello, la sociedad sigue marcando unas líneas de comportamiento y de pensamiento, unos elementos culturales que sistemáticamen­te excluyen esta parte del ser humano relegándola a lo marginal.

La asistencia psiquiátrica ha estado segregada del resto de la atención sanitaria, hasta que la Ley General de Sanidad lo recuperó en la red asistencial general.

En los últimos años la asistencia psiquiátrica ha cambiado en muchos aspectos. Se han creado centros de salud mental, hospital de día, pisos protegidos, comunida­des terapéuticas... estando en vías de desaparecer el llamado manicomio, donde se intentaba encerrar y alejar al enfermo mental de la población sana. Actualmente los manicomios están dando paso a las unidades de agudos de los hospitales, dQnde se tratan casos de carácter temporal.

Recursos asistenciales en Salud Mental

Nos referimos a todos los dispositivos integrados en el área de Salud, encamina­dos a la prevención, asistencia y rehabilitación de las personas.

La distribución de estos recursos se atiene a determinaciones de tipo epidemioló­gico, existiendo un reparto proporcional al censo demográfico.

La red psiquiátrica en nuestro país está conformada por:

Centro de salud mental

La estructura asistencial está sectorizada y dividida en áreas sanitarias que de­penden o de las respectivas Comunidades Autónomas. También existen conciertos entre el Servicio Sanitario Público y otras instituciones de carácter privado.

El objetivo de la red asistencial es la atención psiquiátrica especializada a pacien­tes remitidos desde la Atención Primaria o de otros niveles sanitarios, con segui­miento continuado. Para ello se realizarán consultas de acogida, consultas de revi­sión, psicoterapias individuales, de grupo, de pareja, administración de medicación y otros tratamientos, seguimiento de enfermería, asistencias domiciliarias, etc.

Se constituye con un equipo multidisciplinar en el que se incluyen psiquiatras, psicólogos, enfermeros, trabajadores sociales, auxiliares de psiquiatría y celadores principalmente.

El Centro de Salud mental es la vía de acceso al resto de dispositivos sociosanita­rios en este campo de la salud.

Unidad de hospitalización psiquiátrica (unidades de corta estancia)

Son unidades adecuadas a la hospitalización de pacientes con enfermedades mentales, localizadas la mayor parte en Hospitales Generales.

Están sectorizadas, y se coordinan con el resto de los recursos de salud mental y asistencia psiquiátrica. Se encuentran atendidas por un equipo multidisciplinar.

Trabajan las 24 horas del día, y se dedican a la atención de los siguientes casos:

Estructuras intermedias

Hospital de día

Es una alternativa al ingreso total; se puede definir como una hospitalización parcial. Se debe realizar una programación individual que comprenda: tratamientos, psicoterapia, terapia ocupacional, socioterapia y reeducación.

El horario generalmente es de mañana y media tarde (9 h a 17 h), Y se permanece en el propio domicilio el resto del tiempo. El tratamiento tiene una duración de uno a seis meses.

Centro de día

Trabajan con pacientes crónicos en situación de dependencia o con medio socio­laboral desestructurado. Su finalidad es la recuperación de habilidades o destrezas para integrarse en la sociedad. Se debe llegar a la autonomía e independencia. Se utilizan técnicas de psicoterapia individuales, grupales, terapias ocupacionales, etc.

Centro de media estancia

Pertenecen al nivel terciario y su objetivo es la rehabilitación del paciente después de haber pasado un ingreso de 6 a 12 meses. Utiliza terapias de grupo, individuales, terapia ocupacional y formación en actividades y oficio.

Centros de larga estancia

Son centros para pacientes sin autonomía, que carecen de recursos socio-familia­res; son pacientes que no pueden seguir ningún tratamiento rehabilitador.

Talleres ocupacionales

Estos centros proporcionan a los pacientes derivados de otros recursos asistencia les, una formación, orienta­ción y adiestramiento en el trabajo de manera considera­da «protegida».

Posteriormente estos pacientes pasan a talleres prote­gidos, donde se les acercará al mundo laboral.

La terapia ocupacional consiste en la utilización terapeutica de las actividades de autocuidado, trabajo y ocio, con el fin de incrementar la independencia funcional de la persona

Pisos protegidos

Se les considera de carácter terciario, y la mayoría de sus pacientes derivan de otros recursos rehabilitadores. Su finalidad es que consigan llevar una vida comple­tamente autónoma, en régimen de convivencia de grupo y bajo supervisión de un trabajador social.

Tiene carácter transitorio; sin embargo en algunos casos en los que no se dispo­ne de recursos laborales, sociales o familiares, puede llegar a ser permanente.

Estos pisos varían en número de ocupantes, grado de autonomía, movilidad de los integrantes, autonomía económica, sexo, etc.

Régimen legal

Antes de abordar las funciones de los celadores en las Unidades de Salud Mental, hay que indicar que el antiguo Estatuto de Personal no Sanitario no hacía referencia alguna a tareas relacionadas con los enfermos psiquiátricos y Unidades de Salud Mental. Y ello por una sencilla razón: cuando el Estatuto se promulgó en 1971, la asistencia psiquiátrica de la población no se prestaba en las Instituciones Sanitarias de la Seguridad Social, 'sino en un dispositivo propio que era competencia de las Di­putaciones Provinciales. La integración de la salud mental en la Seguridad Social se ha producido sólo después de la publicación en 1986 de la Ley General de Sanidad.

Sin embargo, desde entonces no se ha producido ninguna adecuación normativa (a la espera de posteriores desarrollos en el nuevo Estatuto Marco que no especi­fica ninguna de las funciones de los celadores) de las funciones que corresponden al personal sanitario y no sanitario respecto a los enfermos mentales, que ahora ya son asistidos en las Instituciones Sanitarias de la Seguridad Social, funciones que estaban bien determinadas para el personal que prestaba sus servicios en la red de Hospitales psiquiátricos.

Así, pues, las funciones a desarrollar en las Unidades de Psiquiatría se recogen en los Protocolos de actuación y Normas de Régimen Interior que, basándose en las necesidades asistenciales de este tipo de enfermos, han de tener en cuenta también las previsiones de los Estatutos de Personal de las Instituciones Sanitarias de la Se­guridad Social.

En los antiguos Hospitales Psiquiátricos, había una categoría profesional no pre­vista en el régimen de la Seguridad Social que eran los Mozos, categoría resultante de lo que en la Seguridad Social realizan los celadores y los auxiliares de enfermería.

Funciones del celador en la Unidad de Psiquiatría

En una Unidad de Psiquiatría el celador realiza las siguientes funciones: