Servicio de urgencias de la Bola Azul


Condenado a 18 meses de prisión el joven que agredió a un celador en Almería

EFE | ALMERÍA.- El juzgado de lo Penal número 1 de Almería condenó a 18 meses de prisión a A.I.B., un almeriense de 23 años que agredió a un celador del servicio de urgencias de la Bola Azul al considerar que los profesionales del centro sanitario tardaban demasiado tiempo en prestarle atención médica.

Además de pasar un año y medio en prisión por delitos de lesiones y atentado, el acusado deberá indemnizar a la víctima -A.J.N.G.- en la suma de 1.346 euros por los daños causados, según recoge el fallo dictado por el magistrado Luis Columna.

Los hechos por los que el joven resultó condenado, tal y como recoge la sentencia en el apartado de hechos probados, ocurrieron sobre las 7.15 horas del 11 de septiembre de 2005 cuando el joven, acompañado por una persona que no fue identificada, acudió al servicio de urgencias de la Bola Azul para que le atendieran de heridas diversas en la mano.

Al considerar que los trabajadores del citado centro sanitario tardaban demasiado en atenderle, el procesado y su acompañante golpearon al celador que los recibió, al que causaron traumatismo ocular y periorbitario derecho con herida inciso contusa en el párpado, así como contusiones diversas por las que estuvo incapacitado para sus funciones durante 32 días.

Responsable por su cómplice

Durante la vista oral celebrada por esta causa, en la que el representante del ministerio fiscal reclamó dos años de cárcel para el joven, el magistrado que presidió la sala consideró probada la participación "directa, material y voluntaria" del procesado en los hechos que le fueron imputados.

Según recoge la sentencia en su apartado de fundamentos del derecho, los hechos que se declaran como probados son constitutivos de un delito de atentado en cuanto a que el celador agredido es personal laboral de la Junta de Andalucía y, como tal, "actúa en el ejercicio de sus funciones y es agredido por esa razón".

En el caso del delito de agresión por el que el joven fue condenado a medio año de cárcel, el magistrado consideró que, aunque el testimonio de la víctima durante el juicio reflejó que los golpes más fuertes los recibió del compañero del penado, el hecho de que ambos actuaran conjuntamente hace que el acusado "deba responder" por todas las lesiones que causaron a la víctima. A.I.B., que se encontraba en libertad provisional por esta causa, cuenta con dos sentencias condenatorias previas de 2005 y 2006 por delitos de tenencia ilícita de armas y contra la salud pública.