PREVENCIÓN DEL DOLOR DE ESPALDA EN LAS PROFESIONES SANITARIAS



Salud Laboral


En contra de lo que pudiera parecer a primera vista los trastornos y dolores de espalda, no son exclusivos de las personas de avanzada edad, las personas jóvenes y de edad media sufren este problema con gran frecuencia.


Hay trabajos publicados en revistas, sobre prevención del dolor de espalda en el personal sanitario, la edad media de los encuestados que refirieron dolor de espalda, estaba en los 35 años.

Tambien en contra de la opinión popular, los problemas y dolores de espalda no sólo se producen como consecuencia de trabajos dinámicos, esto es, levantar cargas pesada, levantarlas incorrectamente, los trabajos de esfuerzo estático como el mantenimiento de posturas fijas durante largo tiempo, pueden ser tanto o más perjudiciales para nuestra espalda, como un gran esfuerzo mal realizado.

Aunque esté ampliamente reconocido que en el caso de los dolores de espalda, la prevención es la solución ideal, sea en el área de la prevención primaria, secundaria o terciaria, hace falta una cultura prevencionista en el campo laboral, por este motivo, el presente asunto, intentará ofrecer condiciones que contribuyan a fomentar, una correcta profilaxis de los problemas de espalda. En este sentido será necesario involucrar a la población, y hacerla responsable del cuidado de su propia espalda en función de una higiene corporal basada en principios biomecánicos, anatomofisiológicos y ergonómicos.
Existen dos grandes apartados dentro de los factores de riesgo que pueden actúar sobre las diferentes estructuras de la columna vertebral, los relacionados con el trabajo dinámico, dentro del que destacan el levantamiento de cargas pesadas, levantamiento de cargas de forma incorrecta, realización de movimientos de forma incorrecta...etc. y en un segundo grupo los relacionados con el trabajo estático de la columna vertebral, destacando en este apartado las posturas de trabajo incorrectas, forzadas, muy exigentes, y sobre todo de permanencia prolongada.

¿Cómo prevenir los problemas de espalda?

A continuación se enumeran las posturas preventivas más importantes para evitar los problemas anteriormente citados.

1.- VARIACIÓN DE LA POSTURA

Fue expuesto que la permanencia en una misma posición por largos períodos de tiempo, podía ocasionar dolor, está claro entonces la necesidad de alternar de forma consciente y períodica dichas posiciones estáticas, para alternar el trabajo muscular responsable de dichas postura. Podemos decir, que una buena postura, es aquella que adquiere un patrón dinámico, es decir, que no permanece mucho tiempo en una única posición. La frecuencia de estos cambios vendrá determinada por cada individuo, que debe imprimir su propio ritmo.
Lo más recomendable, aparte del constante cambio de posición, es realizar pausas y movimientos suaves de estiramiento de los músculos que con mayor frecuencia sufren acortamiento. Así por ejemplo, las personas que deben de permanecer sentadas muchas horas, deben levantarse cada cierto tiempo, y realizar dichos estiramientos. Si se debe de permancecer en la posición de pie, habrá que tratar de mantener de forma alterna, un pie elevado del sueldo, descargándolo sobre alguna estructura (reposapies, escabel,...) separar los pies aumentando la base de sustentación y adelantar alternativamente una u otra pierna cambiando periódicamente el peso. Aunque la realidad demuestra que un porcentaje elevado de trabajadores no realizan pausas en el trabajo, aparte de las establecidas legalmente.

2.-MANTENIMIENTO DE LA POSTURA ERGUIDA

Se trata de una medida preventiva importante, aunque más difícil de adoptar sobre todo por los requerimientos propios de cada trabajo, el objetivo es mantener, tanto en bipedestación como sedestación, las curvaturas fisiológicas de la columna vertebral, para que los discos puedan repartir correctamente el peso. De forma genérica, en la postura de pie hay que procurar mantener la cabeza erguida, los hombros hacia tras suavemente, el vientre suavemente entrado, los musculos del abdomen contraídos y el tronco recto de una forma natural sin forzar. En la postura de sentado se debe mantener la posición de lordosis.

3.-LEVANTAMIENTO Y TRASPORTE DE PESOS

Cumpliremos los siguientes requisitos: Aproximación de la carga al cuerpo, el tronco correctamente alineado flexionando las piernas, los pies bien situados buscando el equilibrio, es decir, ligeramente separados, adelantando el uno respecto del otro para aumentar el polígono de sustentación y orientados en la dirección que luego se va a tomar, enmarcando la carga...Evitaremos los movimientos de torsión, aprovecharemos el peso de nuestro y la reacción de los objetos (tendencia a la caída, elasticidad etc.) y asir bien el objeto a levantar y transportar.

4.-PRACTICAR EJERCICIO FÍSICO

Tambien aquí la realidad se impone, en un estudio se comprobó que el 69% de las personas encuestadas, no realizaban nunca actividad física o deportiva. Sin embargo se sabe que los individuos con buena forma física son menos propensos a sufrir problemas de espalda.
Cada individuo en función de las posibilidades y circunstancias de trabajo, podrá realizarlos en un momento u otro a lo largo del día (intercalándolos en el horario de trabajo, después del trabajo....)
Los ejercicios de estiramientos musculares, irán dirigidos fundamentalmente a la musculatura cervical superior, trapecios superiores, pectorales, paravertebrales, flexores de cadera, isquiotibiales, gemelos y sóleo.
Por otra parte los musculos más importantes que deben ser tonificados, son los abdominales, glúteos y paravertebrales.
Durante la realización de todos los ejercicios, debe evitarse la brusquedad, las repeticiones y balanceos que desencadenen espasmos musculares, y no deben de ser excesivamente intensos, ni duraderos.
El objetivo de estos ejercicios, es obtener una descontracción muscular, y reforzar la toma de conciencia corporal, lo que puede ser obtenido por diferentes métodos. Los más importantes son los que se basan en la tensión-relajación muscular, por ejemplo el método de Jacobsson, que propone un protocolo de seis pasos, a traves de los cuales, se aprende a relajarse progresivamente: brazos, piernas, tronco, cuello, hombros y ojos.